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22 de septiembre de 2013

Seminario Pagano Ouróboros




Aunque en la actualidad la oferta de talleres y cursos dedicados a técnicas de “crecimiento personal” es muy amplia, a menudo ese tipo de prácticas quedan como una experiencia aislada que carece de una continuidad que permita evaluar la efectividad de los conocimientos recibidos. A partir de esta observación, buscando una alternativa que pudiera funcionar con un grupo de personas procedentes de diversas tradiciones, se ideó el Seminario Pagano que dará inicio en Barcelona el próximo mes de octubre.

En el Seminario Pagano Ouróboros vamos a presentar modelos y técnicas para el desarrollo personal y la consecución de objetivos vinculados a la tradición pagana. Siempre han existido multitud de ramas dentro del paganismo, pero más allá de las particularidades de cada uno de estos senderos existe un fondo común: La relación con la Naturaleza como fuente de vida y conocimiento.  Por esto, el hilo conductor del taller será el viaje de la semilla desde las profundidades a la superficie y su regreso,  el ciclo que discurre Sobre/Bajo tierra. A lo largo de nuestro recorrido, sin embargo, procuraremos no perder de vista los vínculos que el paganismo moderno tiene con otras tradiciones y escuelas de conocimiento (tales como Hermetismo, las tradiciones orientales, la magia ceremonial o incluso la New Age).

Todo el saber acumulado procedente de estos intentos de comprender el universo y el papel que jugamos en él confluye en nuestro presente y resulta muy valioso a la hora de construir la vida que deseamos vivir. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurría en otras épocas, en la nuestra recibimos mucha información, de hecho se nos “bombardea” con ella, y no siempre tenemos tiempo de filtrarla o digerirla. Cualquier aprendizaje teórico no es sino una preparación para la experiencia, que es el paso que se omite con mayor frecuencia provocando resultados escasos y confusión. En el Seminario queremos recuperar la experiencia (individual y grupal) como fuente de conocimiento, y fomentar la comunicación como una forma de relacionarnos de manera constructiva con nuestras comunidades dentro y fuera del paganismo.

Aunque existen sistemas de aprendizaje completos y  bien estructurados dentro de algunas tradiciones, en la mayoría de ocasiones el pagano inicia sus estudios y prácticas en solitario, tomando información de diversas fuentes y desarrollando aisladamente una práctica irregular. En el plano teórico, lo que vamos a ver en el Seminario son una serie de modelos generales en los que sea posible ordenar la información que ya tenemos -y la que esté por venir-, para que sea mejor aprovechada. Así mismo, fomentaremos el diálogo entre tradiciones, pero también la capacidad crítica que permita detectar y enfrentar adecuadamente abusos y fraudes.

En el plano práctico revisaremos un conjunto de ejercicios y técnicas (relajación, visualización, respiraciones, pathworking, trabajo con sigil, trabajo ritual…) y presentaremos algunos métodos tanto para enfocar nuestros esfuerzos a la consecución de objetivos, como para beneficiarnos con el aprendizaje derivado de nuestros propios deseos, objetivos, esfuerzos, procesos y resultados. 

Para más información visita nuestro site:
http://seminariopagano.paganfederation.org/


Organizado por:

OuroborosPFI España
  

6 de agosto de 2012

El Lince

ACAJÚ, Cachorro de lince ibérico, 2012

Los linces son un género de mamíferos carnívoros de los felinos, entre los que se distinguen cuatro especies, todas habitantes del hemisferio norte: Lince rojo (Lynx rufus), lince de canadá (Lynx canadensis), lince euroasiático (Lynx lynx) y el lince ibérico (Lynx pardinus). El llamado lince africano (Caracal caracal), que habita en África y gran parte de Asia Central y Occidental, es un felino que guarda algunas semejanzas externas fruto de la convergencia evolutiva, como son su cola corta, sus orejas terminadas en largos pelos negros y los mechones de las mejillas, pero que no está emparentado con el género Lynx.

El lince rojo (Lynx rufus)

Len Blumin, Bobcat, 2004
El lince rojo está ampliamente distribuido por Noerteamérica; desde el sur de Canadá hasta el sur de México, y desde la costa atlántica hasta la pacífica. Se encuentra en una gran variedad de hábitats, desde bosques boreales hasta zonas semidesérticas, y prefiere refugiarse en zonas de vegetación densa, grutas y otras zonas cubiertas.
Puede alcanzar los 60 cm de altura y llegar a pesar 18 kg. La coloración del pelaje va del gris al marrón, con orejas negras en cuyos extremos se observa el característico “pincel” negro de los linces, además el lince rojo tiene unas franjas negras distintivas en las patas delanteras, y la punta de la cola negra.
Al igual que otros linces, el lince rojo es principalmente solitario y territorial. Los individuos de diferente sexo solapan sus respectivas áreas y se toleran entre sí, cosa que no ocurre con los de su mismo género. La época de apareamiento es entre febrero y marzo y el periodo de gestación es de aproximadamente dos meses. Los cachorros acompañan a la madre aproximadamente hasta los nueve meses de edad, momento en que se dispersan en busca de su propio territorio.
A pesar de preferir alimentarse de conejos y liebres, el lince rojo caza desde pequeños roedores o aves, hasta ciervos, y ocasionalmente puede comportarse como carroñero.

El lince canadiense (Lynx canadensis)

Erwin and Peggy Bauer, Lynx stalking its prey, 2010
El lince canadiense, habita la taiga de Canadá y Alaska, aunque también se encuentra en algunas zonas boscosas del norte de EEUU.  Es una de las especies más grandes de lince. Se caracteriza por su pelaje pardo claro y largo, normalmente no presenta manchas o las tienen en muy poca cantidad, principalmente en las patas. Como otros linces suele alimentarse de pequeños mamíferos o aves, especialmente de liebres, y sólo ocasionalmente ciervos y caribúes.  Las hembras paren de 1 a 5 cachorros en primavera. A pesar de que la especie no se considera en peligro de extinción, el lince canadiense ha desaparecido de algunos territorios debido a la destrucción de su hábitat o de la caza por su piel.

El lince boreal o euroasiático (Lynx lynx)

Andreas Tille, Lynx in Numedal Zoo, 2003
El área de distribución original de esta especie abarca gran parte de Europa (donde se ha reducido considerablemente debido a la acción humana) y Asia.  Se trata de una especie predominantemente forestal, aunque también puede vivir en praderas y pastos de montaña e incluso en la tundra siberiana.
Es el lince de mayor tamaño. El pelaje varía entre pardo rojizo y amarillento, tornándose grisáceo y mucho más largo en invierno. El patrón de manchas varía de unas regiones a otras, incluso dentro de una misma subespecie. Por lo general, las poblaciones situadas más al norte y en hábitats más despejados presentan una menor concentración de manchas, que aumenta en los individuos que viven en bosques más densos, en el sur de su área de distribución. En la cara se observan manchas, marcas y líneas, también negras, como la punta de la cola.

Como sucede con el lince rojo, los territorios de individuos de diferente sexo se solapan. Dentro del territorio de cada macho suele existir el territorio - más pequeño- de una hembra, con la que se aparea con mayor frecuencia. Cuando la hembra tiene crías, el macho, no participa en su cuidado y suele evitar las áreas más frecuentadas por ésta y sus cachorros, no obstante, sigue defendiendo los límites de su territorio, por lo que durante esta época la hembra queda a salvo de disputas por el territorio o la comida, centrándose en sacar adelante a la camada.
La época de apareamiento tiene lugar entre enero y marzo. Durante dos días dentro de este periodo, macho y hembra se reúnen y viven, cazan, comen y duermen juntos. Lo habitual es que las hembras lo hagan una sola vez al año. Los machos, por el contrario, buscan otras hembras, apareándose varias veces durante la época de cría.

El periodo de gestación es de aproximadamente dos meses, la hembra da a luz normalmente de 1 a 5 crías diminutas, aunque pueden darse partos mucho más numerosos. Al cumplir un año los jóvenes linces inician su vida en solitario. Las hembras permanecen en áreas cercanas a las de la madre, mientras que los machos viajan largas distancias para encontrar su propio territorio.
Al contrario que otros linces, el euroasiático basa su dieta en la captura de ungulados, generalmente jóvenes, como ciervos, muflones, rebecos, cabras salvajes o renos. Los individuos jóvenes y los que habitan en zonas más escasas en ungulados consumen con mayor frecuencia pequeños mamíferos, aves e incluso otros carnívoros de menor tamaño.

El lince ibérico (Lynx pardinus)

ACAJÚ, Lince ibérico cazando, 2012
El lince ibérico es una especie de lince endémica de la Península Ibérica, y el felino más amenazado del mundo.  Es un lince de pequeño tamaño, que pesa aproximadamente la mitad que el lince boreal o euroasiático. Los machos adultos pesan un promedio de 12,8 kg y las hembras sobre 9,3 kg, llegando a pesar los machos hasta 20 kg.  La coloración del pelaje varía de pardo a grisáceo con los flancos moteados de negro, la cola también termina en negro. son características las orejas puntiagudas terminadas en pelos negros rígidos, y las patillas que cuelgan de sus mejillas.

El lince ibérico se encuentra en el bosque y matorral mediterráneo, en zonas muy restringidas de la península ibérica, que le proporcionan refugio y pastos abiertos para cazar. En España en muy pocas áreas, bien conservadas y aisladas de la actividad humana, mientras que en Portugal parece que se ha extinguido.  El tamaño del territorio ocupa unos 10 km². En zonas ricas en alimento, el territorio del lince será algo menor que en zonas pobres. El lince está generalmente ausente en las tierras de cultivo y en plantaciones de árboles exóticos (eucalipto y ciertos pinos), donde también escasean los conejos.

En la mayoría de los casos, el lince ibérico vive de manera solitaria y nómada, mostrándose más sociable en la época de celo. Es un ágil cazador que se aproxima sigilosamente a la presa y salta sobre ella con rapidez. Menos frecuentemente espera oculto a que pase cerca una pieza. Los linces jóvenes son básicamente crepusculares y diurnos, con un aumento de su actividad nocturna después de su primer año de vida. Durante el invierno, los linces pueden tener actividad durante las 24 horas del día, contrastando con sus hábitos casi estrictamente nocturnos en verano.
El lince ibérico es el único carnívoro considerado como especialista en conejos. Esta especie le aporta del 80 al 90% de su alimentación. También consume aves, especialmente patos, pequeños mamíferos y ungulados.

ACAJÚ, Pareja de linces ibéricos, 2012
La época del celo comienza entre enero y febrero. A pesar de ser un animal de hábitos solitarios, en esta época del año el lince ibérico suele permanecer con su pareja. La gestación dura de  aproximadamente dos meses o dos meses y medio. Las camadas suelen constar de una a cuatro crías, siendo lo más habitual dos cachorros. Los cachorros se independizan en un período de 7 a 12 meses (más o menos cuando la hembra entra de nuevo en celo) y permanecen en su territorio natal hasta los 20 meses. Suelen sobrevivir a la independencia entre uno y dos linces por hembra.
Las hembras pueden criar en su primer invierno, pero es posible que una hembra no se reproduzca hasta transcurridos cinco años de edad, y solamente cuando su madre muera y adquiera un territorio se reproducirá (lo que no favorece la repoblación del lince).

El lince ibérico fue declarado especie en peligro en 1986 por el centro de seguimiento de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Este estatus se mantuvo en las revisiones periódicas de este organismo hasta 2002 en que se cambió a una categoría de mayor amenaza En Peligro Crítico.
ACAJÚ, Madre lince con su camada, sf.
Las principales amenazas sobre la especie son los atropellos con vehículos de motor, la caza furtiva, la instalación de cepos y lazos dirigidos a otras especies, el envenenamiento y la reducción de las poblaciones de conejo debidas a la sobreexplotación del estrato herbáceo que conlleva la ganadería intensiva, además de otros problemas comunes a muchas especies que provocan la pérdida de hábitat, como los incendios forestales, la urbanización del medio natural y las reforestaciones inadecuadas con especies de crecimiento rápido -pino y eucalipto- que son incompatibles con el desarrollo del matorral. Otro factor que dificulta la viabilidad de esta especie es la fragmentación de su área de distribución por construcción de infraestructuras, lo que provoca que las poblaciones se separen hasta llegar a estar totalmente incomunicadas, lo que impide el intercambio genético entre poblaciones.

Ante la situación crítica del lince ibérico, desde hace años se desarrolla un programa de cría en cautividad, cuya finalidad es proporcionar un número suficiente de individuos para salvaguardar la especie dela extinción y ayudar a restaurarla en la naturaleza. Los objetivos del programa son establecer una población de lince ibérico viable desde el punto de vista sanitario, genético y demográfico, y, por otro lado, preparar a los ejemplares de lince ibérico para su reintroducción en áreas de distribución histórica. La reintroducción del lince ibérico en el área de distribución histórica es imprescindible para garantizar la recuperación de la especie a medio-largo plazo. Con la conservación del lince ibérico se está contribuyendo a conservar uno el ecosistema del monte mediterráneo, que da cobijo a otras especies en peligro de extinción.
En la página Lynxexsitu se puede seguir en detalle el desarrollo de este programa, que además ofrece un sistema de voluntariado para biólogos, veterinarios, licenciados en ciencias ambientales y otras titulaciones relacionadas con la conservación de especies. Otro proyecto importante para la conservación del lince ibérico es el Life-lince, que también presenta informes sobre su desarrollo y admite voluntariado.


EL LINCE EN LA MITOLOGÍA

A pesar de la amplia distribución con la que cuenta, el papel del lince en la mitología parece ser discreto. En la mitología Nativa Americana el lince se asocia al coyote en términos de dualidad. Lince y Coyote se vinculan respectivamente a la niebla y al viento, elementos opuestos en el folklore nativo. Esta dualidad básica, con muchas variaciones, se encuentra en las culturas nativas de Norte América, con paralelismos en Sur América.  Una versión, que aparece por ejemplo entre los Nez Perce muestra a Lince y Coyote como seres opuestos, antítesis el uno del otro. Sin embargo, otra versión los muestra idénticos. Claude Lévi-Strauss arguyó que los gemelos que representan conceptos opuestos es inerente en las mitologías del Nuevo Mundo, pero la dualidad simétrica es propia de las culturas del Viejo Mundo. Adicionalmente, la versión que se encuentra entre los Nez Perce es mucho más compleja, mientras que la versión que muestra a lince y coyote como equivalentes parece haber perdido el sentido original de la historia.

Según la mitología griega, los linces descendían de Linco. La diosa Deméter, en agradecimiento por la información que sobre el paradero de su hija le había dado había aportado,  entregó a Triptólemo el grano del trigo y lo instruyó en su cultivo. A su vez, Triptólemo confirió a Linco, rey escita, el privilegio de ser el primer hombre en conocer los secretos de la agricultura. Sin embargo, Linco se negó a transmitir a los demás hombres el conocimiento que le había sido legado e incluso trató de matar a Triptólemo, por lo que fue convertido en una bestia por la diosa Démeter y condenado a vivir en los bosques.

En la mitología griega otros personajes llevan el lince en sus nombres, si bien no se menciona directamente una metamorfosis o un vínculo con este animal. Un ejemplo es el episodio de las Danaides. A causa de una disputa con su hermano Egipto, Dánao se exilió junto con sus hijas y llegó a convertirse en rey de Argos. Egipto envió a sus cincuenta hijos para que se casaran con sus cincuenta primas, sellando así la paz entre hermanos. Sin embargo, Dánao encargó a sus hijas la misión de llevar una daga la noche de bodas y asesinar a sus esposos. Sin embargo, la mayor de las danaides, Hipermnestra no llegó a ejecutar a su esposo, Linceo, como muestra de gratitud por haberla respetado durante toda la noche. Linceo se refugió en una colina  e  Hipermnestra le hizo saber que era seguro regresar agitando una antorcha. Por ello, Hipermnestra fue sometida a juicio y condenada a muerte, pero resultó finalmente liberada por Afrodita, quien había sido conmovida por los enamorados. Más tarde Linceo vengaría la muerte de sus hermanos matando a Dánao. Linceo e Hipermnestra fundaron una dinastía de reyes argivos, comenzando con Abas. En algunas versiones del mito, las danaides fueron condenadas en el inframundo a acarrear agua eternamente en un cántaro con agujeros, pero Hipermnestra accedió directamente al Eliseo.  

Lince viene de la raíz indoeuropea *leuk - 'luz, brillo", como animal que ve en la noche, conserva un simbolismo luminoso, tal como el lobo en los países septentrionales. Algunos autores han señalado una posible relación simbólica entre el lince y el dios céltico Lug - cuyos nombres son homónimos en irlandés antiguo-, paralela a la que existe entre el lobo y Apolo. Aunque en esta asociación se considera a Lug como dios solar, o considerando principalmente el aspecto solar de esta divinidad. Los mismos autores señalan que las cuerdas de arpa se fabricaban con tripas de lince, y que  el sonido de estos instrumentos se consideraba sagrados. 
Es necesario señalar al respecto que durante muchos años el nombre *Lugus se consideró derivado de la raíz proto-indoeuropea *leuk-, "luz", y por ello se consideró un dios solar. Sin embargo esta etimología fue descartada debido a que no se conoce ningún caso en que la *k proto-indoeuropea  derive en *g-  en proto-céltico, sino que permanece como *k. La derivación directa de la raíz proto-indoeuropea *leuk- (‘luz blanca’) es *leuk- como en el nombre del dios Leucetios.

Una creencia medieval atribuía a la mirada del lince el poder de horadar muros y murallas; en algunos grabados renacentistas en que se representan los cinco sentidos, el lince figura la vista. Se creía también que el lince era capaz de percibir sobre las imágenes el reflejo de aquello que le estaba oculto. 
En 1603, Federico Cesi funda la Accademia dei Lincei ("Academia de Linces"). Fue una de las sociedades científicas más antiguas, y  su emblema fue un lince peleando con Cerbero, el guardián del inframundo, invocando la reputación del lince de ver a través de los engaños y descubrir la verdad. Los fundadores de la academia se inspiraron en la obra Magia Naturalis de Giambattista della Porta, que tenía una ilustración del legendario felino en la cubierta con las palabras «...con ojos de lince, examinando aquellas cosas que se manifiestan por sí mismas, de manera que habiéndolas observado, pueda fervorosamente usarlas».  
Federico Cesi dijo"... la perspicacia del lince proviene de dos virtudes complementarias - agudeza de vision y profundidad de entendimiento, el exterior y el interior, el ojo y la mente", "así como el lince, con su visión superior, no sólo ve lo que yace afuera sino que también percibe lo que proviene del interior". Cesi y sus allegados estaban interesados en todas las ciencias naturales, en su seno se escribieron obras como Il Saggiatore de Galileo Galilei, o el Tesoro Messicano que describía la fauna y la flora del Nuevo Mundo.  


Fuentes consultadas:

http://en.wikipedia.org/wiki/Lleu_Llaw_Gyffes
Jean Chevalier, Alain Gheerbrant: Diccionario de símbolos, Barcelona, Herder, 2003, pp.648-649, 652-653.

Imágenes
Las imágenes de los linces, canadiense y europeo se pueden encontrar en Wikimedia Commons.
Las imágenes de linces ibéricos han sido publicadas por la productora ACAJÚ. La mayoría de estas imágenes son fotogramas de una serie de documentales en alta definición sobre el lince ibérico que están preparando y que forma parte del proyecto de conservación del Lince ibérico.


25 de julio de 2012

La savia de los almendros. Crónica de la primavera.


Como parte del trabajo en el Taller de Crónica, se decidió publicar una serie de artículos relacionados con los movimientos sociales que desde hace más de un año han estado surgiendo y desarrollándose en diversos puntos del planeta.  Decidí retomar entonces el texto de La savia de los almendros, escrito después de leer las noticias relacionadas con la Primavera valenciana, y seguir el curso de ideas a las que me llevó. 

Mercedes Pérez (Kotori), Almendro en flor, 2010

La crónica. Y cómo se hace para hablar de lo que no se puede… Trepa por una raíz hacia el centro donde los relatos son uno, narrado mil veces en mil formas distintas y diluido en el tiempo por donde fluye más o menos desapercibido.

Hubo una vez un joven que, deseando ser investido como rey, pidió al dios del mar una señal de la legitimidad de su poder. Poseidón hizo surgir de las aguas un hermoso toro blanco, que debía ser sacrificado como símbolo de sumisión a las funciones del cargo real. Sin embargo, valorando la belleza del animal el nuevo monarca decidió atesorarlo para sí, y creyendo ingenuamente que la divinidad no se daría cuenta de la sustitución, sacrificó en su lugar al mejor ejemplar de su terrenal ganadería. De esta traición primera nació, como recordatorio de la falta cometida, el Minotauro. La trágica caricatura del poder corrupto, al que año tras año debían sacrificarse las nuevas generaciones.
Algo más tarde llegaría el correspondiente libertador, para dar un respiro al curso de esa historia que olvida pronto que el héroe siempre está a un paso del monstruo, y que el mismo traidor que es necesario derrocar, fue en otro momento una fuerza por la que se clamaba a los cielos. Un tirano es como un invierno demasiado largo.

***

De camino al trabajo, con hojas como escudos y yemas a modo de lanzas, un joven almendro desafía desde hace semanas al invierno. Y cada día que pasa son más los botones que aparecen en sus ramas, más los pétalos que brillan como armas de marfil. Es posible que este arbolito esperara, como se espera lo inevitable, la granizada por la que hace apenas unos días, los vecinos se asomaron asustados a las ventanas. Sorprendidos porque la memoria de los hombres es, a menudo efímera, y desconoce esa atávica batalla entre las flores y el hielo, por más de que también tenga lugar en ellos, incluso si se encuentran pensando en otras cosas.

En la escuela, de niños, nos enseñaron que la primavera era la época más alegre del año; aquí y allí brotaban flores coloridas y pululaban indolentes los zánganos. Nos lo enseñaron así porque no recordaban lo que la primavera era. Sin embargo -esto algunos lo saben demasiado bien-, la primavera no es otra cosa que sobrevivir al invierno, y acercarse a un verano que muchos no llegan a conocer. La auténtica primavera no es el tiempo del sol, sino aquel en el que se clama por su regreso bajo la amenaza de un cielo plomizo o el azote de un viento helado.

Al refugio de las casas, de las oficinas, de los cines... Los desmemoriados se compadecen de la locura de los almendros, cuyas delicadas flores parecen abrirse siempre antes de tiempo, llevados por una insensata falta de paciencia que les impide esperar a que las condiciones para florecer sean las óptimas.
Y al otear perezosamente los colores que van rompiendo del gris monótono del horizonte, al intuir que con ellos llegan también el deshielo y el movimiento al mundo, algunos incluso se molestan; por más que cierren los ojos será difícil prolongar el cómodo letargo.  

Fuera, olvidadas de sí mismas, suaves corolas ondean como banderas, para señalar al invierno que su plazo está por expirar.  Los almendros son heraldos del regreso de Perséfone del exilio en las profundidades del inframundo. Abriendo camino a las primeras cosechas, la diosa asciende por el sendero de pétalos que el granizo desbarató, vestida con sus mismos colores, blanca y rosada aurora que llega tras una noche que parecía eterna.

Acaso por el íntimo conocimiento de su función, no tienen los almendros - jóvenes o ancianos-, miedo del frío, de las sombras o de la muerte. A pesar de los fuertes vientos, de la lluvia o de la helada permanecen erguidos, sostenidos por unas raíces cada vez más profundas. Alentados por el crecimiento de sus ramas oscuras, que tienden al cielo como manos que quisieran asir la luz y el calor y derramarlos eternamente sobre el reino de los mortales, ofrecen sus flores con singular generosidad, sin preocuparse demasiado por si éstas habrán de convertirse en fruto o caer en tierra, porque florecen en abundancia.

Esto es así en todas las Primaveras: a pesar de la desigualdad de condiciones esas flores aparentemente frágiles, desafían con su claridad la amenaza de roca que se cierne sobre ellas. Lo hacen incluso sin ser conscientes del triunfo  conquistado en silencio; pues aún quedando deshechas por el suelo, son la prueba viviente de que tras un inverno demasiado largo la savia de los almendros vuelve a circular.

Despierta con su latido la tierra dormida, levantan el vuelo de las aves que cantan a los cuatro confines del mundo lo que aunque los hombres no recuerden, pueden aprender de nuevo, reverdeciendo.

***

El Invierno siempre regresa. Posiblemente no podríamos vivir en una eterna Primavera, tampoco en un Verano u Otoño eternos, por lo que la reaparición en escena del viejo invierno no carece de una cierta lógica. ¿Para qué batallar?

Forma parte del carácter invernal el tratar de permanecer como un ídolo monolítico y perpetuar indefinidamente el silencio y el estancamiento que terminan por imponerse bajo su reinado. El Invierno intentará prolongar su mandato, aunque para ello tenga que hundir zarpas de hielo en la carne de la tierra y devorar por igual a hijos ajenos y propios antes de que éstos puedan llegar a conocer la luz del sol, ahogando de antemano la voz que podría reclamar que el momento de los nuevos ha llegado.

El Invierno volverá, haciéndonos sentir demasiado débiles, pequeños e impotentes ante el despliegue de sus titánicas fuerzas, y la guerra más vieja del mundo no podrá jamás ganarse por completo. ¿Para qué batallar, entonces?
Es necesario lograr desterrarlo a tiempo, cada vez, aunque no pueda ser por siempre. Hay muchas razones para ello; las aves, las cosechas, los hijos propios y los ajenos… Dicho así, no ha de parecer gran cosa; pero sospechamos que en el fondo, de esta capacidad de oponer resistencia, sobrevivir y arañar con manos desnudas un pedazo de Invierno para convertirlo en un principio de primavera, depende que una vida merezca ser vivida.  

20 de marzo de 2012

El Triunfo de Baco y Ariadna



Alphonse Mucha, Spring Night, ca. 1910

El Triunfo de Baco y Ariadna o Canto de Baco, es un canti carnascialeschi, que seguramente acompañó a un grupo carnavalesco y a un carro alegórico que representaba el motivo mitológico del título en los carnavales de Florencia de 1490. Fue escrito por Lorenzo de Médici, también conocido como Lorenzo el Magnífico.

Después de que Ariadna ayudara a Teseo a salir del laberinto en el que acabó con el minotauro, ambos abandonaron juntos la isla de Creta. Sin embargo durante la travesía hacia Atenas la joven Ariadna fue abandonada por Teseo en una playa. Allí la encontraría Dionisio, que la coronó y la llevó con él, convirtiéndola en su consorte. 
Según otra leyenda, Sileno, maestro de Dioniso, se cayó de su asno en los jardines del rey Midas, en una ocasión en que se encontraba ebrio.  Midas le prestó ayuda, y Dionisio, agradecido le permitió solicitar un deseo. El rey solicitó que todo lo que tocara se convertiera en oro. La petición fue concedida con prontitud, pero sus consecuencias causaron muchos inconvenientes a Midas, ya que no podía ni comer ni beber, pidió a Dionisio que lo liberara de aquél poder y el dios le ordenó que se bañara en el río Pattolo, que a partir de aquél momento fue rico en oro.

La canción está dedicada a Baco, el dios del vino y, por extensión, de la alegría y el placer. Aunque el tema hunde sus raíces en la mitología clásica,  también se encuentra en él la influencia de la literatura medieval, de acuerdo con una concepción de "carnaval", que canta a la vida y el disfrute de los sentidos y que va en contra de toda visión de la ascesis que lleva  a renunciar al mundo. La búsqueda del placer, que parece inspirar las afirmaciones de varios personajes mitológicos, jóvenes y viejos de unirse en la exaltación de la alegría de vivir, está rodeada por un sentimiento de melancolía  por la fugacidad del tiempo, toda vez que subraya la banalidad de la codicia de bienes materiales.



Il Trionfo di Bacco e Arianna

Quant'è bella giovinezza,
che si fugge tuttavia!
Chi vuol esser lieto, sia:
di doman non c'è certezza.

Quest'è Bacco e Arianna,
belli, e l'un dell'altro ardenti:
perchè 'l tempo fugge e'nganna,
sempre insieme stan contenti.
Queste ninfe ed altre genti
sono allegre tuttavia.
Chi vuol esser lieto, sia:
di doman non c'è certezza.

Questi lieti satiretti,
delle ninfe innamorati,
per caverne e per boschetti
han lor posto cento agguati;
or, da Bacco riscaldati,
ballan, saltan tuttavia.
Chi vuol esser lieto, sia:
di doman non c'è certezza.

Queste ninfe hanno anco caro
da lor essere ingannate:
non può fare a Amor riparo
se non gente rozze e'ngrate:
ora insieme mescolate,
suonan, cantan tuttavia.
Chi vuol esser lieto, sia:
di doman non c'è certezza.

Questa soma, che vien dreto
sopra l'asino, è Sileno:
così vecchio, è ebbro e lieto,
se non può star ritto, almeno
ride e gode tuttavia.
Chi vuol esser lieto, sia:
di doman non c'è certezza.

Mida vien dopo costoro:
ciò che tocca, oro diventa.
E che gioia aver tesoro,
s'altri poi non si contenta?
Che dolcezza vuoi che senta
chi ha sete tuttavia?
Chi vuol esser lieto, sia:
di doman non c'è certezza.

Ciascun apra ben gli orecchi,
di doman nessun si paschi;
oggi siam, giovani e vecchi,
lieti ognun, femmine e maschi;
ogni tristo pensier caschi:
facciam festa tuttavia.
Chi vuol esser lieto, sia:
di doman non c'è certezza.

Donne e giovinetti amanti,
viva Bacco e viva Amore!
Ciascun suoni, balli e canti!
Arda di dolcezza il core!
Non fatica, non dolore!
Ciò c'ha esser, convien sia.
Chi vuol esser lieto, sia:
di doman non c'è certezza.


Quant'è bella giovinezza,
che si fugge tuttavia!


Lorenzo de' Medici, ca.1490








El Triunfo de Baco y Ariadna


Qué hermosa es la juventud,
a pesar de que escape!
Quien quiera ser feliz, lo sea:
no hay certeza en el mañana.

 Baco y Ariadna,
hermosos, ardiendo el uno por el otro:
porque el tiempo huye y engaña,
siempre juntos están contentos.
Esta ninfa y otras gentes
son felices todavía.

Quien quiera ser feliz, lo sea:
no hay certeza en el mañana.

Los alegres pequeños sátiros,
enamorados de las ninfas,
por cavernas y bosquecillos
han puesto cientos de trampas para ellas;
ahora, calentados por Baco,
danzan y saltan todavía.

Quien quiera ser feliz, lo sea:
no hay certeza en el mañana.

Las ninfas a su vez están contentas 
de ser engañadas por ellos:
nadie puede protegerse del Amor
sino la gente cruel e ingrata:
ahora mezclados unos con otras,
tocan, cantan todavía.

Quien quiera ser feliz, lo sea:
no hay certeza en el mañana.

Esta carga que viene detrás, 
sobre el asno, es Sileno:
aún viejo, está ebrio y feliz,
si no puede mantenerse derecho, al menos
ríe y goza todavía.

Quien quiera ser feliz, lo sea:
no hay certeza en el mañana.

Midas viene detrás de él:
aquello que toca, se convierte en oro.
Qué bien hay en poseer tesoros,
para el que no se satisface?
Qué placer creéis que siente
está sediento todavía?

Quien quiera ser feliz, lo sea:
no hay certeza en el mañana.

Cada quién abra bien las orejas,
nadie se alimenta del mañana;
seamos felices, jóvenes y viejos,
alegres todos, mujeres y hombres;
desterremos cada pensamiento triste:
celebremos todavía.

Quien quiera ser feliz, lo sea:
no hay certeza en el mañana.

Mujeres y jóvenes amantes,
viva Baco y viva Amor!
Cada quién toque, baile y cante !
Arda de dulzura el corazón!
Sin fatiga, sin dolor!
Lo que tenga que ser, será.

Quien quiera ser feliz, lo sea:
no hay certeza en el mañana.


Qué hermosa es la juventud,
a pesar de que escape!





Bibliografía:

Martin Wackernagel. El medio artístico en la Florencia del Renacimiento, Akal, 1997, p.192
Luciano Rebay. Invitation to Italian Poetry, Courier Dover Publications, 1998, p.53-59.
Roberto Crosio. I trionfi d'amore e l'incombente fuga del tempo.

18 de febrero de 2012

La Nutria



C.C.G. Edwards, The Fisherman - otter, sf.


LA NUTRIA MÍTICA

El naturalista y escritor Ernest Thompson Seton habló de: "... la alegre, vivaz y valiente nutria, suave y amorosa a su propia especie, y cariñosa con su vecino de la corriente; llena de juegos y alegría en su vida, llena de valor en su esfuerzo, ideal en su casa, firme en la muerte; la más noble pequeña alma que nunca caminó a cuatro patas por el bosque". En muchas tradiciones, la nutria es a menudo caracterizada como un ser amable y servicial, y recibe el nombre de "perro de agua”, en parte en alusión a estas cualidades.

El simbolismo de la nutria (irlandés doburchu, galés dyfrgi, bretón dourgy, literalmente “perro de agua”) complementa el del perro. Por ejemplo, el héroe Cúchulainn comienza la serie de sus hazañas matando a un perro y las termina, algunos instantes antes de morir, matando una nutria con una piedra de honda. En la antigua Persia, la nutria también fue conocida como "perro de agua", y fue estimada al punto que se imponía un severo castigo a quien osara matar a un ejemplar. La nutria gigante de la Amazonía también recibió el nombre de “perro de río” o “lobo de río” por parte de los primeros europeos que llegaron a la zona. 

En la historia irlandesa de El Viaje de Mael Dúin, las nutrias en la isla de Otter llevan salmón a los marineros para comer, y en El Viaje de Brandán se cuenta cómo una nutria recogía leña para un ermitaño. San Cuthbert es el santo patrón de las nutrias, y según la hagiografía, tras permanecer  sumergido hasta la cintura en el Mar del Norte durante su vigilias de oración, todas las noches dos nutrias acudían a secar los pies del santo con su piel y a calentarlos con su aliento. 

En la tradición escocesa encontramos la leyenda de los "reyes nutria", acompañados en ocasiones por una guardia de siete nutrias negras. Según la tradición cuando estas criaturas eran capturadas concedían cualquier deseo a cambio de su libertad. Sus pieles eran muy apreciadas también por su capacidad para volver invencible a un guerrero, y como protección contra el ahogamiento. Sin embargo los reyes nutria eran difíciles de matar, dado que su único punto vulnerable era una pequeña área situada bajo su barbilla. 

Algunas especies de nutria crean túneles para pasar de la tierra al agua y viceversa, sin ser vistas, y también son capaces de sumergirse para buscar alimento en el lecho de los ríos y lagos. La nutria vive entre el mundo terrestre y el acuático, y aparece y desaparece en la superficie de las aguas; estos hechos que ha propiciado que en diversas tradiciones se confiriera a este animal un simbolismo lunar y un remarcable valor iniciático. 

En América del norte, entre los ojibwa, el chamán conserva sus conchas mágicas en una bolsa de piel de nutria. Se dice que el mensajero del Gran Espíritu, al ver la miseria de la humanidad enferma y debilitada, rebeló los secretos más sublimes a la nutria y la hizo inmortal para que pudiera iniciar y al consagrar a los hombres. Todos los miembros de la sociedad mide tienen un saco de medicinas de piel de nutria. Estos sacos, apuntados como armas, dan muerte al aspirante en la ceremonia de iniciación; a continuación se ponen sobre su cuerpo, hasta que vuelve a la vida. Después una serie de cantos y  banquetes, el novel iniciado recibe su propio saco de nutria de manos de los sacerdotes. 
En el África negra, particularmente entre los bantú del Camerún del sur y del Gabón, las mujeres que participan en la danza de iniciación ozila,  llevan un cinturón de piel de nutria.  

En la mitología nórdica, Loki mató al Otr enano mientras éste se encontraba en forma de una nutria. Los enanos estaban furiosos, y exigieron como compensación que los dioses les dieran la piel de nutria llena de oro. También la diosa Cerridwen se transformó en nutria para seguir la persecución de Gwion cuando éste tomó la forma de salmón.  

La nutria es un espíritu iniciador que mata y resucita. En Europa el papel de psicopompo acordado a la nutria está atestiguado en un canto mortuorio rumano: 


La nutria conoce
El orden de los ríos 
Y el sentido de los vados 
Te hará pasar 
Sin que te ahogues 
Y te llevará
Hasta las frías fuentes 
Para refrescarte 
De los escalofríos de la muerte. 

La nutria es un animal valorado por su belleza y habilidades, que incluyen el uso de herramientas, son conocidas como criaturas juguetonas y afables. Nos recuerda la alegría y la capacidad de juego, incluso en los momentos más difíciles, porque más que destellos puntuales, éstos también son una manera de vivir. Aunque las nutrias son buenas cazadoras, lo cierto es que no pueden enfrentar a los predadores con agresividad o fuerza. Sin embargo,  tienen otras soluciones para este problemas, como moverse cómodamente en el agua - elemento en cambio permanente-, donde sus enemigos son más torpes, cambiar las guaridas de lugar, o excavar túneles subterráneos para pasar de la tierra al agua sin ser vistas.


LA NUTRIA EN LA NATURALEZA

Existen varias especies de nutrias con una distribución prácticamente mundial, pero por cuestiones de espacio sólo se hablará aquí de cinco, sencillamente para subrayar tanto las similitudes como las diferencias que existen entre ellas.

Franco Atirador, Nutria en invierno, sf


Nutria europea 
(Lutra lutra)

Se considera la especie más extendida, encontrándose en todo el continente Euroasiático y norte de África. El pelaje de la nutria europea es pardo con una mancha blanca en la garganta que diferencia a cada individuo. Este tipo de nutria habita ríos, arroyos y lagos, siempre que el agua esté limpia. Controla un territorio de hasta 40 kilómetros, si bien la mayoría se reduce a unos 16 kilómetros.
Las nutrias son cazadoras nocturnas y pueden pasar hasta 6 horas en busca de alimento. La presa más común de la nutria europea son los peces, si bien pueden alimentarse de crustáceos, ranas, aves e incluso pequeños castores. Las nutrias pueden hacer pequeños túneles subterráneos para pasar de la tierra al agua, y es habitual que cambien con frecuencia la ubicación de sus guaridas.
No hay una temporada de apareamiento definida para este tipo de nutria. Los machos alcanzan la madurez sexual a los 2 años de edad, mientras que las hembras lo hacen a los 4 años. El apareamiento se produce siempre en el agua. Las crías nacen alrededor de 60 días después. Las camadas de nutria europea suelen tener de una a cuatro crías, que se alimentan de leche materna durante el primer año de vida. Debido a que su pelo no se ha desarrollado adecuadamente para evitar que el agua penetre en su piel, las crías no nadan hasta los dos meses.
En la década de 1950 la nutria europea se encontraba en peligro de extinción. Gracias a los esfuerzos de conservación para detener la caza ilegal y la reducción del uso de pesticidas ha podido aumentar el número de individuos, aunque siguen amenazados, al ser víctimas de la caza furtiva debido a su piel.


Sage Ross, Nutria de río norteamericana, 2009
Nutria de río norteamericana 
(Lontra canadensis)

La nutria de río norteamericana se extiende por Canadá y los Estados Unidos. Es una especie con gran capacidad de adaptación que habita zonas de agua dulce, tanto frías como cálidas. La nutria de río norteamericana es un animal largo, de pelo denso color negro o pardo y, en ocasiones, incluso dorado. Este sólo se reúne con otras nutrias durante el periodo de apareamiento, o cuando la madre está cuidando a las crías. Sin embargo, las hembras juegan mucho con los jóvenes, a los que enseñan una variedad de habilidades que posteriormente les servirán para sobrevivir.
Esta especie de nutria se alimenta de peces, cangrejos, tortugas, pájaros, e incluso los huevos que se encuentran enterrados. En general, prefiere la noche para cazar, pero pueden hacerlo de día. El territorio de la nutria de río norteamericana es muy amplio, y cuenta con túneles bajo el agua para acceder a su guarida. A menudo se superponen los territorios de varias nutrias, pero los machos sólo se muestran agresivos con otros cuando buscan hembras para aparearse.
 La nutria de río alcanza la madurez sexual entre los 2 y 3 años. Durante el periodo de apareamiento, que puede ocurrir dos veces al año, en invierno y a principios de primavera, un macho puede aparearse hasta con una docena de hembras. En general, las crías nacerán aproximadamente a los dos meses. Esta especie de nutria no cuenta con demasiados depredadores naturales; coyotes, cocodrilos y gatos monteses. Sin embargo, la nutria es muy sensible a la contaminación de las aguas, por lo que se necesitan espacios limpios para reubicar a los individuos cuyas áreas han sido afectadas por la contaminación. Los esfuerzos para la conservación de la nutria de río norteamericana se han centrado en reintroducir la especia en su hábitat natural en Nuevo México. 


www.Araguaia.org, Nutria gigante "Anjo", 2010
Nutria gigante
(Pteronura brasiliensis) 

La nutria gigante habita en algunas zonas de América del Sur,  principalmente sobre el lecho del río Amazonas y en el Gran Pantanal. En las últimas décadas su rango de distribución se ha reducido considerablemente y su ubicación se ha tornado discontinua.
Se le denomina también lobo del río y perro de agua. Llega a medir unos 2 metros y pesar entre 35 y 40 kg.  Al contrario otras especies de nutria, la nutria gigante es muy sociable. Vive en grupos de hasta 20 miembros, organizados en una compleja jerarquía en la que las hembras con crías tienen prioridad sobre el resto. Tanto machos como hembras son muy protectores de su manada. La nutria gigante se encuentra más activa durante el día, retirándose a su guarida al ponerse el sol. Se alimenta principalmente de peces, que caza en grupo.
Se sabe poco acerca de la reproducción de este tipo de nutria, posiblemente el apareamiento puede tener lugar a lo largo de todo el año. Las crías nacen unos 70 días después de la concepción. Las investigaciones demuestran que el estrés puede hacer que las madres no generen suficiente cantidad de leche, o abandonen a sus cachorros. La Nutria gigante es una especie vulnerable, hay menos de 5.000 individuos estado salvaje y aproximadamente 60 en cautiverio. Se investiga la posibilidad de introducción a nuevos entornos como un medio para aumentar su número. Además de la reducción de su hábitat natural, la caza furtiva y las redes de pesca comercial son las principales causas de muerte de la nutria gigante. 


Ruby, Nutria sin garras africana, 2008
Nutria sin garras africana
(Aonyx capensis) 

La nutria sin garras es la segunda especie más grande de nutria. Sólo se encuentra en agua dulce. Cerca de las zonas forestales en áreas de África, tanto calurosas como frías, pero con preferencia en las zonas rodeadas de follaje.
 Esta especie tiene la piel gruesa y pelaje suave, de color castaño, con unas manchas blancas en la cara que se extienden hacia la garganta y el pecho. Las patas palmeadas parcialmente poseen cinco dedos, no tienen garras en las delanteras y solamente poseen uñas en tres dígitos de las patas traseras. También es característica su cabeza grande y redonda. Usan la cola para la impulsarse a través del agua y mantener el equilibrio al caminar o sentarse en posición erguida.
 La nutria africana pasa la mayor parte del tiempo en el agua, debido a que sus movimientos en tierra son más lentos y torpes, y se ve amenazada por depredadores como las grandes pitones y las águilas. Tiende a vivir sola o en grupos pequeños de aproximadamente 5 individuos, separados por sexos. Su manada tiene un territorio determinado, pero cada individuo tiene su propio espacio dentro de éste. Les encanta jugar y emplean troncos y otros objetos en su entorno para divertirse.
 Este tipo de nutria es más activa en la noche, cuando sale a cazar ranas, peces y cangrejos. Buscan incluso debajo de troncos y rocas para buscar a sus presas, y emplean sus bigotes, muy sensibles a las vibraciones de su alrededor. La nutria africana alcanza la madurez sexual entre los 2 y los 5 años.
Los machos y las hembras viven separados hasta el apareamiento, que se produce en la época de lluvias. El tiempo de gestación es de unos tres meses, naciendo una cría en cada ocasión. Los cachorros son amamantadas durante cuatro meses, en los que además se las enseña a nadar y pescar. Al año se consideran adultos, y los machos se separan de sus madres para entrar al grupo de machos. Esta especie de nutria se encuentra en peligro de extinción debido a la destrucción de su hábitat, a la caza furtiva y al uso de redes de pesca inadecuadas en las que quedan atrapadas. 


Mike Baird, Nutria con cachorro, 2007
Nutria Marina
(Enhydra lutris)

La nutria marina habita en el norte del Oceano Pacífico, desde el norte de Japón hasta Baja California, en México. Aunque posiblemente pudiera salir a tierra firme, es la única especie que permanece exclusivamente en el agua. Sin embargo, se mantiene cerca de la orilla con el fin de encontrar comida más fácilmente.
La nutria de mar tiene un rostro pequeño y redondo. Llega a pesar entre 14 y 45 kg. A diferencia de los otros mamíferos marinos, tiene como principal forma de aislamiento una capa de pelaje excepcionalmente gruesa. La nutria marina también juega, es muy activa durante el día, y duerme de noche. También puede dormir en las horas de mayor calor, para dedicarse a la caza en la tarde.
La dieta de la nutria marina se compone principalmente de moluscos y crustáceos, en ocasiones también de pequeños peces. Una de las características más conocidas de estas nutrias es su capacidad de utilizar rocas y pedazos de madera para abrir las conchas de los alimentos que quieren consumir.
 El periodo de apareamiento tiene lugar en la primavera. Los machos pueden llegar a ser muy agresivos y territoriales durante el mismo. Las hembras alimentan a los cachorros hasta los 8-12 meses de edad, este plazo dependerá de lo que tarden las crías en desarrollar la piel que les permitirá bucear con facilidad y conseguir alimento por sí mismos. Las hembras de nutria marina son muy maternales, dedican mucho tiempo a educar a los jóvenes e incluso pueden criar a cachorros que han quedado huérfanos.
 La nutria de mar se extinguió casi por completo en 1911, cuando quedaban menos de 2.000 individuos. Gracias a los esfuerzos exitosos de conservación, las cifras han ido aumentando, pero sigue siendo catalogada como una especie en peligro de extinción, principalmente amenazada por los malos usos de los pescadores. 


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FUENTES: 

Jean Chevalier, Alain Gheerbrant: Diccionario de símbolos, Barcelona, Herder, 2003, pp.764-765
Martin Banham, "A history of theatre in Africa", Performing Arts, Cambridge University Press, May 13, 2004, p.110 

4 de diciembre de 2011

El Ciervo




EL CIERVO MÍTICO

Debido a la renovación anual de su cornamenta - identificada con el Árbol de la Vida-, en numerosas tradiciones el ciervo simboliza los ritmos de crecimiento y los renacimientos.

Algunas cosmogonías indígenas de América manifiestan este vínculo entre el ciervo y el árbol, y en ellas, se asocia el ciervo no solamente al este y al alba, sino también a la creación del mundo y los comienzos de la vida (a la que el ciervo llama a aparecer con sus bramidos). El ciervo es, así mismo, el heraldo de la luz que guía hacia la claridad diurna. Un canto de los pawnee lo recuerda:
“… Decimos a los niños que todos los animales están despiertos. Salen de las guaridas donde durmieron. El ciervo los conduce. Viene del sotobosque donde mora, guiando a sus pequeños hacia la Luz del día. Nuestros corazones están contentos”.
En otras tradiciones, esta vinculación del ciervo con la luz diurna adquiere una significación cósmica y espiritual. El ciervo aparece entonces como mediador entre cielo y tierra, símbolo del sol naciente que se eleva hacia su cenit, que en no pocas ocasiones asume un rol de psicopompo. Tal vez convendría ver en las cornamentas de ciervo coronando la cabeza del dios Cernunnos una radiación de luz celeste.

La asociación entre el ciervo y el sol tiene dos vertientes, en algunas tradiciones, el ciervo es un equivalente al águila, en su papel celeste y solar (o ígneo), opuesto a la serpiente que representa la tierra y el agua. Pero en este sentido el ciervo puede tener también una connotación negativa, abrasadora, y por ello en algunas regiones se considera un animal de mal agüero que puede advertir sobre sequías e incendios.


En la literatura medieval el ciervo aparece con frecuencia como la transformación de un ser humano o como preludio de encuentro con lo sobrenatural. En ocasiones, la caza del ciervo es condición para la obtención de la doncella, motivo que procede probablemente de alguna historia de metamorfosis, en la que el ciervo y la doncella eran un mismo personaje ( lo cual recuerda la leyenda muy posterior de La corza blanca, de Gustavo Adolfo Bécquer). Esta capacidad de transformarse en ciervo proviene posiblemente de un sustrato mitológico celta, sin embargo, el elemento pasaría a formar parte de leyendas hagiográficas como la de San Patricio -que en un momento de peligro se transforma a sí mismo y a sus hombres en ciervos-.

Por otra parte, ya en la mitología húngara se narra la historia de los hijos de Nimrud, el gran jefe legendario de la antigua Sumeria, Hunor y Magor quienes en el transcurso de una cacería, encontraron un gran ciervo al cual siguieron. El animal los rehuyó, dejándoles en una tierra prometedora y abundante, donde se asentaron con sus pueblos. Esta historia, con las correspondientes variaciones, será un motivo que se repetirá en diversas mitologías, llegando hasta el oriente asiático.



La cierva es, por su parte, un símbolo esencialmente femenino, que puede desempeñar el papel de mater nutritia al cuidado de los niños inocentes (como es el caso de Habis, mítico rey de Tartessos o de Télefo, uno de los hijos de Heracles). En los pueblos turcos y mongoles, la cierva es la expresión de la tierra hembra en la hierogamia fundamental cielo-tierra. Según la creencia mongol, la cierva leonada, pareja del lobo azul, crió a Genghis Khan.

La cierva es también un animal consagrado a Artemis Además de tirar de su carro, la diosa transforma a a la Pléyade Táigete en cierva para librarla de su persecutor, y sustituye a Ifigenia por una cierva en el altar de sacrificio. También transforma, como castigo, al indiscreto Acteón en ciervo para que sea devorado por sus propios perros.

Uno de los trabajos de Heracles consiste en perseguir a la cierva Cerinea, de pezuñas de bronce, hasta el país de los hiperbóreos, a condición de no poderla dañar. En algunas tradiciones esta persecución de la cierva simboliza la búsqueda de la sabiduría. Según Paul Diel en este episodio:
“La cierva, (…) simboliza (…) la cualidad anímica opuesta a la agresividad dominadora. Los pies de bronce, cuando son atribuidos a la sublimidad, figuran la “fuerza del alma”. La imagen representa la paciencia y la dificultad del esfuerzo a realizar para alcanzar la fineza y la sensibilidad sublimes; e indica que esta sensibilidad sublime (cierva), aunque opuesta a la violencia, está dotada de un vigor exento de toda debilidad sentimental (pies de bronce).”
Entre los antiguos húngaros la imagen de una cierva provista de una prodigiosa cornamenta, en ocasiones portando el sol entre sus cuernos, es símbolo del cosmos y por esta razón los escitas representaron a menudo las cornamentas de los cérvidos como llamas. El mismo sol se simbolizó como hijo de esta cierva legendaria. La siguiente canción de Navidad cantada por los regös húngaros ilustra la imagen:
"Cierva de testa maravillosa, con cuernas de mil ramas y puntas, mil ramas y puntas y mil brillantes velas. Entre sus astas porta la luz del sol bendito, en su frente hay una estrella, en su pecho la luna."




EL CIERVO EN LA NATURALEZA


La familia / especie

Los cérvidos (Cervidae) son una familia de mamíferos rumiantes ampliamente distribuida, a excepción del territorio subsahariano, donde los antílopes se encuentran establecidos en los llaman «nichos ecológicos» que en otros lugares ocupan los ciervos.

El ciervo común o venado (Cervus elaphus) es una especie de cérvido ampliamente distribuida por el Hemisferio Norte. Se han documentado unas 27 subespecies distintas con un área de distribución que se extiende por el norte de África, Europa, América del Norte y Centroamérica, que se diferencian entre sí por el tamaño, longitud y color del pelo y forma de las cuernas. Los uapitíes norteamericanos, antaño clasificados como una especie independiente, se clasifican actualmente como subespecies de ciervo.



Características físicas y apariencia

El ciervo tiene un tamaño ordinario entre 160 a 250 cm de longitud y un peso que, en los machos, puede alcanzar los 200 kg. La especie presenta dimorfismo sexual, siendo los machos mayores que las hembras. Los individuos de sexo masculino presentan cuernas que renuevan cada año y, en algunas subespecies, pelo oscuro en cuello y hombros. En algunas ocasiones las hembras presentan también unos cuernos menores. El color del pelaje es normalmente pardo en todo el cuerpo salvo en el vientre y los glúteos, donde tiene un color más claro. Las crías de pocos meses tienen el pelaje rojizo, con manchas y rayas blancas que les ayudan a camuflarse.

Eventualmente pueden aparecer ejemplares blancos, se trata de una particularidad genética (leucismo) debida a un gen recesivo, que da un color blanco al pelaje, pero al contrario que en el caso de los animales albinos, los ojos mantienen su color normal y el individuo no presenta mayor sensiblidad a la radiación solar.

Hábitat

El ciervo habita zonas montañosas, y en bosques frondosos. En verano sube a los lugares más elevados de las cordilleras secundarias mientras que, en los meses invernales, abandona las montañas y desciende a los valles. Cuando las nuevas cuernas del macho están creciendo y aún son débiles, éste permanece en bosques de arbustos y matorral bajo, para no dañarlas contra las ramas o los troncos.




Alimentación

La dieta del ciervo consiste en hierbas, yemas y cortezas de árboles, frutos, musgos, hojas, bellotas, castañas y moras, llegando también a roer sus propias cuernas desprendidas para aprovechar el calcio y sales minerales que les reporta.

Predadores

El ciervo alimenta a numerosos depredadores: linces, lobos, osos, tigres y leopardos (en Siberia y Manchuria), así como pumas (en América). Los individuos muy jóvenes, además, son cazados también por zorros, gatos salvajes, coyotes y águilas. Al contrario de lo que se cree los machos rara vez usan sus cuernos para luchar contra los predadores, ya que éstos son poco efectivos contra los carnívoros, pero pueden emplear la coz. Usualmente, sin embargo, emprenderán la huída o, en el caso de los cachorros, el camuflaje.
A pesar del gran número de predadores, éstos no son suficientes para poner en peligro la especie. En zonas donde se han exterminado a gran número de carnívoros, los ciervos pueden llegar a ser una plaga y amenazar la población de ciertas plantas.


Comportamiento

Una población de ciervos se divide en grupos. Las hembras, los cervatos y los ciervos jóvenes forman un rebaño liderado siempre por una hembra. Los machos adultos forman pequeños grupos, de menos de cinco individuos, y los más viejos viven aislados.

Sólo se acercan a las hembras en la época de celo (a principios de otoño), momento en que comienzan a luchar con los otros machos por el control de un grupo de hembras. Las demostraciones de poder de los machos incluyen los berreos y luchas rituales. Los territorios preferidos son en los que las hembras deban beber o alimentarse.

La cornamenta del ciervo macho se desarrolla durante el verano, adquiriendo mayor tamaño, longitud y número de puntas a medida que avanza la edad del ejemplar. En otoño pierde la piel aterciopelada que las recubre, para lo cual se ayuda frotando las cuernas contra los troncos de árboles.

Durante toda la época de apareamiento, los machos no se alimentan y pasan todo el día luchando entre ellos o copulando con las hembras, de tal manera que pueden llegar a morir de hambre y agotamiento si anteriormente no han acumulado reservas suficientes para el invierno. Se ha documentado que los ejemplares mayores pueden cojear después de este período, convirtiéndose así en presa preferente de los carnívoros, como el lobo.

Tras la época de celo, los machos abandonan la manada, y entre febrero y marzo todos los individuos han perdido ya sus cornamentas. Las hembras preñadas durante el otoño paren una cría o dos 8 meses después, a comienzos del verano. Los cervatillos pueden levantarse y seguir a su madre al poco de nacer, pero ella suele esconderlos entre la vegetación del bosque y acudir regularmente para amamantarlos, cosa que hacen hasta los 3 meses.

A los 2 años las hembras ya son adultas, mientras que los machos alcanzan la madurez a los 3, pero tardarán unos años más en poder vencer la resistencia de los machos adultos y poder aparearse.



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FUENTES:
Jean Chevalier, Alain Gheerbrant: Diccionario de símbolos, Barcelona, Herder, 2003, pp. 285-289

Joan Ramón Resina: La búsqueda del Grial, Barcelona, Anthropos Editorial, 1988, pp. 351- 352

ILUSTRACIONES

Todas las imágenes del artículo fueron realizadas por el pintor holandés Rien Poortvliet ( 1932-1995), conocido ilustrador de El Libro de los Gnomos, escrito por Will Huygen en 1977.